Guía completa
Conducir en Elche, frenar en Elche
La ciudad tiene un tráfico muy particular: avenidas largas con semáforos sincronizados a medias, rotondas una detrás de otra en los accesos y polígonos, y un centro con calles estrechas donde se frena mucho y suave. A eso se suman las salidas de fin de semana hacia Santa Pola, Arenales o Guardamar con el coche lleno, y la A-7 cuando toca viajar. Cada uso desgasta los frenos de una forma distinta.
En ciudad, la pastilla se gasta poco a poco y a veces se cristaliza por no llegar nunca a trabajar caliente. En carretera cargada, sufre más el disco. Por eso preferimos medir a adivinar.
La revisión, en tres partes
1. Lo que se desgasta
Pastillas y discos se miden con galga y se comparan con los mínimos que marca el fabricante. El disco suele llevar el grosor mínimo grabado en el canto. Si queda margen para otro juego de pastillas, el disco se queda.
2. Lo que mueve
Las pinzas tienen que empujar y soltar. Una guía oxidada o un pistón que no retrocede bien hace que una pastilla se gaste más que la otra, que el coche tire hacia un lado o que el disco se caliente sin motivo. Se limpian y se engrasan las guías con grasa específica.
3. Lo que transmite
El líquido de frenos y los latiguillos. El líquido absorbe humedad con el tiempo, y aunque en un clima seco como el nuestro el proceso es algo más lento, sigue ocurriendo. Se comprueba su estado y, si está fuera de especificación, se recomienda cambiarlo.
Arena, polvo y salitre
Quien aparca cerca de la playa o recorre caminos de tierra en las partidas rurales conoce el polvo fino que se mete por todas partes. En los frenos, esa suciedad se aloja entre pastilla y disco y puede provocar chirridos y rayado. El ambiente salino de la costa favorece además el óxido en discos y guías, sobre todo en coches que pasan días parados. Nada de esto es grave si se revisa a tiempo.
Errores frecuentes
- Montar pastillas nuevas sobre discos con escalón marcado.
- Cambiar solo el lado que hace ruido, en lugar del eje completo.
- No purgar el circuito después de abrir un latiguillo.
- Ignorar un pedal que va bajando poco a poco.
Después del cambio
Unas pastillas recién montadas necesitan unos cientos de kilómetros de uso tranquilo para asentarse sobre el disco. Evita frenadas fuertes innecesarias al principio.
Antes de la ITV y con otros trabajos
Los frenos se prueban en la inspección y una diferencia entre ruedas es motivo de defecto, así que conviene revisarlos junto a la pre-ITV. Si al frenar notas golpes o el coche “cabecea” demasiado, puede haber también un problema de suspensión.
Pide cita en el 641 16 17 71 y cuéntanos qué notas al frenar.