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Cuando la batería nueva no es la solución

Es una historia que se repite: el coche no arranca una mañana, se cambia la batería y todo vuelve a la normalidad. Unas semanas después, otra vez lo mismo. En ese punto conviene dejar de mirar la batería y mirar quién la carga.

El alternador es un generador movido por la correa auxiliar del motor. Mientras el motor gira, produce la electricidad que consume el coche y repone la que se gastó al arrancar. Si su rendimiento cae, la batería va cubriendo la diferencia hasta que se vacía.

Calor, trayectos cortos y consumo eléctrico

En Elche se juntan tres factores que exigen mucho al sistema de carga:

  1. Temperaturas altas buena parte del año. El calor acelera el envejecimiento de la batería y castiga los componentes del alternador, que ya trabaja junto al motor caliente.
  2. Aire acondicionado encendido muchos meses. El ventilador del climatizador, el electroventilador del radiador y el compresor tiran de corriente o de motor.
  3. Recorridos cortos por la ciudad. Del barrio al centro, al polígono o a Carrús, el motor apenas tiene tiempo de reponer lo que gastó el arranque.

Con ese uso, un alternador que en otra zona aguantaría bien empieza a quedarse corto antes.

Cómo lo comprobamos

Lo primero es descartar la batería: se mide su estado real, no solo la tensión en reposo. Después se arranca el motor y se mide la tensión de carga en ralentí y subiendo de vueltas, primero sin consumos y luego con luces, desempañador, ventilador y aire acondicionado conectados. Un alternador sano mantiene la tensión dentro del rango esperado en todas las situaciones; uno cansado se cae cuando más se le pide.

También se revisan las piezas que lo rodean, porque a veces el alternador está bien y el problema es otro:

  • Correa auxiliar con desgaste o patinando.
  • Tensor que ya no sujeta la correa con la fuerza adecuada.
  • Bornes y masas sulfatados o flojos.
  • Polea del alternador con rueda libre bloqueada, frecuente en diésel.

Reparar o sustituir

Según el modelo y el fallo, a veces es posible reparar el alternador cambiando el regulador, las escobillas o los rodamientos. Otras veces compensa sustituirlo. Te explicamos ambas opciones cuando existan y decides tú. Después de montar, se repite la prueba de carga para confirmar el resultado.

Señales a vigilar

Un testigo de batería que se enciende en marcha, luces que bajan de intensidad al parar en un semáforo, una radio que se reinicia sola o un chirrido al arrancar por la mañana. Cualquiera de ellas merece una medida. Y si notas avisos de seguridad extraños al mismo tiempo, como el del airbag, una tensión irregular puede estar detrás.

Si el coche ya te ha dejado sin arrancar alguna vez, llama al 641 16 17 71 y te damos hueco para medirlo.